El senador Flávio Bolsonaro desistió de su intención de anular las elecciones que consagraron a Luiz Inácio Lula da Silva, optando por un nuevo camino judicial tras recibir presiones de aliados políticos y advertencias sobre la debilidad de su planteo original.
Flávio Bolsonaro
Según publicó Ámbito, la información fue replicada de lo reportado por Folha.
El giro en la ofensiva judicial
Menos de 24 horas después de anunciar que recurriría a la Justicia para invalidar el resultado electoral, Flávio Bolsonaro abandonó la iniciativa. La decisión fue tomada ante la falta de sustento jurídico y la escasa probabilidad de éxito en el Tribunal Superior Electoral y el Supremo Tribunal Federal.
El senador había fundamentado su reclamo inicial en la decisión del ministro Cristiano Zanin de extender el horario de votación en ciertas secciones. Sin embargo, los registros citados por Reuters indicaron que apenas 35.000 votos fueron emitidos en ese lapso, una cifra insuficiente para alterar la victoria de Lula, quien se impuso por más de 4,4 millones de sufragios.
Nueva arremetida contra el presidente
Lejos de abandonar el conflicto, el equipo de Bolsonaro prepara ahora una Acción de Investigación Judicial Electoral. El objetivo es solicitar la destitución de la fórmula presidencial bajo la acusación de presunto abuso de poder económico, centrando el ataque en medidas anunciadas por el mandatario durante la campaña.
Diversos referentes políticos, entre ellos Tarcísio de Freitas, gobernador de San Pablo, aconsejaron al senador desistir de la anulación total para evitar una crisis institucional. La nueva estrategia busca cuestionar irregularidades en la campaña sin poner en duda la validez de los votos emitidos en las urnas.
Con este movimiento, el sector político que encabeza el senador busca mantener la presión sobre el gobierno de Silva, aunque reconociendo la inviabilidad de desconocer el resultado general de los comicios.
