El presidente Luiz Inácio Lula da Silva calificó como un acto “vergonzoso” la reciente salida de Flávio Bolsonaro hacia Estados Unidos, cuestionando duramente al senador por abandonar Brasil tras haber sido intimado por el Supremo Tribunal Federal a entregar sus pasaportes.
Flávio Bolsonaro
Según publicó Ámbito, el mandatario brasileño cuestionó la actitud del legislador frente a las causas judiciales en su contra.
Duras críticas desde el Palacio de la Alvorada
Durante una actividad en el Palacio de la Alvorada, Lula lamentó la decisión del senador del Partido Liberal de abandonar el territorio nacional. El mandatario sostuvo que, si las acusaciones fueran falsas, el legislador debería haber permanecido en el país para demostrar su inocencia ante los tribunales.
“El ciudadano que sale a escondidas de su país es porque debe algo o tiene miedo de algo”, sentenció el jefe de Estado, quien además aprovechó para cuestionar la postura del dirigente opositor sobre la democracia en Brasil, recordándole que pudo ser candidato a la Presidencia bajo las reglas vigentes.
El antecedente de Lava Jato y la causa judicial
Lula comparó esta situación con su propia experiencia durante la operación Lava Jato. Según relató, a pesar de haber recibido sugerencias para refugiarse en el exterior, optó por entregarse a la Policía Federal para “desenmascarar” a sus acusadores, reafirmando su postura de que “el que nada debe, nada teme”.
La salida de Flávio Bolsonaro se produjo luego de que Moraes, ministro del Supremo Tribunal Federal, ordenara la entrega de sus documentos de viaje en el marco de una investigación por presunto lavado de dinero y evasión. Ante el incumplimiento de la orden, la Policía Federal procedió a cancelar sus pasaportes, mientras medios como Metrópoles y Globo reportan que el senador ya se encuentra en Estados Unidos.
Mientras el Gobierno de Estados Unidos confirmó que emitirá visas para el senador y su familia, el abogado Simón Levy, vinculado al movimiento Make America Great Again, aseguró que Flávio Bolsonaro ya se encuentra a salvo en Estados Unidos, en medio de un creciente escándalo político.
