El Fondo Monetario Internacional presentó su nuevo Panorama Económico, advirtiendo que la economía global atraviesa una etapa de crecimiento desigual, condicionada por la persistencia de conflictos, altos costos energéticos y tasas de interés elevadas.
Fondo Monetario Internacional
Según publicó Ámbito, el informe fue presentado recientemente en Tailandia.
Resistencia y desaceleración
El Fondo prevé una desaceleración en el ritmo de crecimiento mundial, proyectando una baja del 3,5% registrado el año pasado al 3,1% para el presente ciclo, con una recuperación estimada hacia 2027. A pesar de este freno, el organismo destacó la capacidad de resistencia de los mercados laborales y los sistemas financieros ante el endurecimiento monetario más severo de las últimas cinco décadas.
Silvana Tenreyro, Consejera Económica y Directora del Departamento de Investigación, subrayó que la economía global ha logrado sortear impactos significativos derivados de la pandemia, barreras comerciales y conflictos en Ucrania y Oriente Medio.
La brecha tecnológica y energética
El escenario actual está definido por dos fuerzas contrapuestas: el impacto negativo de la guerra en Medio Oriente y el impulso positivo de las inversiones en inteligencia artificial. Esta dinámica ha generado una creciente divergencia entre regiones.
Mientras que economías como Estados Unidos, China, Taiwán y Corea del Sur lideran la adopción tecnológica y captan inversiones en infraestructura digital, otros países enfrentan presiones cambiarias y restricciones fiscales severas debido a su dependencia de la energía importada.
El Fondo advierte que la inteligencia artificial actúa como motor de crecimiento, pero su concentración geográfica representa un riesgo financiero: si las expectativas sobre su rentabilidad resultan exageradas, podría desencadenarse una corrección bursátil global.
Vulnerabilidad y deuda
Aunque no se prevé una crisis inminente, el informe señala que los amortiguadores acumulados por los gobiernos se están agotando, dejando poco espacio fiscal para responder ante nuevos shocks. La energía se mantiene como una variable crítica, con reservas de petróleo en descenso y una constante amenaza de encarecimiento en alimentos y fertilizantes ante cualquier agravamiento de los conflictos geopolíticos.
En definitiva, el Fondo sostiene que, si bien la economía global continúa expandiéndose, lo hace de manera fragmentada. La capacidad de cada nación para asegurar su suministro energético y participar en la revolución tecnológica determinará su desempeño en los próximos años.
