El domingo concluyó la conmemoración de Semana Santa, con la celebración de la misa a cargo del arzobispo Cargnello, quien repudió, tal como lo hizo el Papa, el atentado en Sri Lanka, pero además, monseñor cuestionó a quienes están enfermos de poder, la pobreza que campea el país y advirtió sobre los riesgos de vivir con odio y aferrados al “dios dinero”.
El arzobispo Mario Antonio Cargnello encabezó ayer la última misa del domingo de Pascuas y que marca el final de Semana Santa, en la que se conmemora la muerte y resurrección de Jesús.
El oficio religioso se desarrolló en la Catedral Basílica de Salta ante cientos de fieles que colmaron el lugar. Al comienzo de la homilía resaltó el triunfo de la vida a la muerte. “La afirmación del cristiano es: Jesucristo ha resucitado, Aleluya”.
En otra parte del sermón recordó que el Papa Francisco pronunció ayer al mediodía en Roma las situaciones de dolor como los atentados en Sri Lanka, la situación de Venezuela y sobre este último dijo: “Cada día es más dramática y la pobreza se señorea en aquellos que caminan sobre la riqueza del petróleo”.
También se pronunció en contra de la falta de entendimiento y la soberbia de unos pocos que no quieren soltar el poder por la borrachera que le da el poder, “lo que se vive en Venezuela se vive en Nicaragua en estos momentos. Nosotros también sufrimos el dolor e injusticia donde muchas veces es fruto de quienes quieren ganar cueste lo que cueste, caiga quién caiga y muera quién muera. Sin embargo, nosotros llamamos a la esperanza, ¿por qué? Porque creemos que la última palabra la tiene no la muerte, si no la vida”.
Por último, se refirió a que muchos nos aferramos a aquellos que no tiene vida: “Nos aferramos al orgullo, al odio, al resentimiento, a la falta de grandeza, nos apegamos al dios dinero y a la falta de libertad. Los cristianos debemos creer que Dios vive porque él ha resucitado para todos y no hay que desaprovechar la paz. Buenas Pascuas para todos”, finalizó.
Fuente: El Expreso de Salta
