Hoy lunes comienza la tercera semana del juicio contra Sergio Horacio Vargas y Nicolás Cajal Gauffín. Está previsto que se reciban la declaración de los últimos testigos citados por las partes y que el próximo viernes se desarrolle una extensa jornada de alegatos.
Los fiscales penales Ana Inés Salinas Odorisio, Gustavo Torres Rubelt y Ramiro Ramos Ossorio, representan al Ministerio Público ante la Sala VII del Tribunal de Juicio, en la audiencia de debate contra Sergio Horacio Vargas como partícipe secundario del delito de homicidio triplemente calificado por ser cometido con alevosía y ensañamiento y por precio de o promesa remuneratoria en perjuicio de Jimena Beatriz Salas y en contra de Nicolás Federico Cajal Gauffin como autor responsable del delito de encubrimiento agravado en perjuicio de la administración de justicia.
El viernes, en primer lugar se escuchó la declaración de una vecina a la que Vargas intentó venderle sandalias. Luego declaró la ex pareja del acusado, con quien mantuvo una relación hasta el año 2014.
En tercer lugar se escuchó la declaración de una abogada, que asistió a la mediación entre Cajal y la compañía de seguros. También declaró un sargento de la Policía de la Provincia, que tuvo a su cargo las diferentes líneas de investigación en la causa. Por último, prestaron declaración un perito del CIF y una bioquímica que también intervinieron en la investigación. Esta última lo hizo por videollamada.
El tribunal puso en conocimiento de las partes que los fiscales Rodrigo Miralpeix y Pablo Paz, que fueron citados como testigos en la causa, hicieron uso de facultades que les confiere el artículo 327 del Código Procesal Penal, y presentaron por escrito sus declaraciones. Por ello se ordenó hacer entrega a cada una de las partes copia de ambas presentaciones.
La audiencia inició el pasado 3 de mayo y está previsto que se extienda hasta el próximo 21 de mayo, oportunidad en la que se producirán los alegatos de las partes y se conocerá el veredicto.
Para hoy lunes se encuentran citados ocho testigos, entre los que se cuenta a personal del Cuerpo de Investigaciones Fiscales que tomó parte en la investigación del hecho.
Cajal Gauffin y Vargas fueron imputados por el hecho sucedido el 27 de enero de 2017, cuando se encontró el cuerpo sin vida de Jimena Salas en el piso de la cocina comedor de su vivienda, ubicada en la localidad de Vaqueros.
