Tal como ocurrió a mediados de año, en plena corrida cambiaria, el gobierno y las cámaras patronales acordaron con la Confederación General del Trabajo (CGT) el pago de un bono de $5000, a pagarse en forma desdoblada entre noviembre y enero, y un mecanismo de diálogo para evitar despidos a fin de desactivar el paro de 36 horas que analiza la central obrera. En Casa Rosada, asimismo, se evalúa otorgar una compensación por la alta inflación a trabajadores estatales “aunque aún estamos en conversaciones”.
A diferencia de lo ocurrido a comienzos de su gestión, a principios de octubre, esta vez el ministro de Trabajo y Producción, Dante Sica, logró reunirse con los jefes de la CGT en la sede de Sanidad con el anfitrión Héctor Daer y su compañero en la cúpula cegetista Carlos Acuña, acompañado por el secretario del área Jorge Triaca. También estuvieron presentes otros gremialistas, como Omar Maturano (La Fraternidad) y empresarios.
A la salida del encuentro, Daer dijo que “quedó el compromiso de un decreto que para otorgar una suma de $5000 pagaderos en dos partes y generar una salvaguarda para los despidos, a fin que antes de producirse tengan que pasar por la vía administrativa” en las oficinas de calle Alem de Trabajo.
Los trabajadores de comercio, por caso, obtendrían esa suma también en el marco de la cláusula de revisión que se sumaría “al 10% pactado para este mes y el 15% cobrado en abril y agosto respectivamente”, indicaron desde la Federación de Trabajadores de Comercio.
Fuentes gubernamentales, en tanto, deslizaron que el decreto no tendría el carácter de “universal”, como pretenden los jefes sindicales, sino que sería optativo tal como ocurrió a mediados de año donde proponía otorgar esas sumas a cuenta de las respectivas cláusulas de revisión. “Hay empresas chicas que no están en condiciones de pagarlo”, argumentaron.
No obstante, la letra chica del decreto se conocerá en las próximas horas. Mientras tanto, el vicejefe de gabinete, Andrés Ibarra, negocia con sindicatos de empleados públicos una compensación por la alta inflación de los últimos meses.
Más allá que lo hablado con los popes gremiales “estará en proceso de revisión” en el consejo directivo que la entidad de calle Azopardo llevará a cabo el jueves, pueden surgir otras protestas. La CATT, que agrupa a sindicatos del transporte, llevará a cabo el 15 de noviembre un plenario en el que podría decidir medidas de fuerza por afuera de lo que decidiera la CGT.
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