Leche para bebés adulterada: Una grave maniobra de falsificación de leche para bebés fue desbaratada tras una investigación que detectó la comercialización de productos adulterados con una toxina peligrosa. Según publicó Elonce, los análisis realizados confirmaron que las muestras contenían niveles de aflatoxina M1 que superaban en más de seis veces el límite establecido por el Código Alimentario Argentino, representando un riesgo crítico para la salud infantil.
leche para bebés adulterada
Según publicó Elonce, la investigación se originó a partir de la denuncia del representante legal de una empresa láctea tras reportes de padres sobre efectos adversos en sus hijos.
Operativos y secuestros
El procedimiento fue encabezado por el Departamento Federal de Investigaciones de la Policía Federal Argentina, bajo las directivas del Juzgado Federal Nº 2 de Lomas de Zamora, a cargo del juez Juan Tomás Ponte Rodríguez. La fuerza llevó a cabo 14 allanamientos en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en los partidos de Ezeiza, Quilmes, San Vicente, Lanús, Cañuelas y Roque Pérez.
Como resultado de los operativos, se logró el secuestro de más de 500 unidades de leche en polvo, además de dispositivos electrónicos, dinero en efectivo y documentación clave. Cinco personas, de distintas nacionalidades, fueron identificadas como presuntas responsables de la comercialización de estos productos que se vendían tanto en comercios físicos como en plataformas digitales.
Cómo detectar los envases falsificados
Las pericias técnicas revelaron errores groseros en el etiquetado que permiten diferenciar el producto original del adulterado. Entre las irregularidades, se detectó que la palabra "Advertencia" figuraba escrita como "Adventencia", mientras que el término "Oleico" aparecía impreso como "Olico".
Asimismo, se observaron diferencias en la calidad y el tamaño de la cuchara dosificadora incluida en los envases. Las autoridades informaron que el lote bajo investigación es el identificado como “L:Y010 F-011207563 ELAB 10/01/26 VTO: 10/01/27”. Ante cualquier sospecha, se recomienda evitar el consumo del producto y realizar la consulta correspondiente con las autoridades sanitarias.
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria advirtió que la presencia de aflatoxina M1, una sustancia producida por hongos, está estrictamente regulada debido a su toxicidad. La causa continúa trabajando para determinar la cadena de distribución de esta mercadería que ponía en peligro la salud de los lactantes.
