Musimundo cerró veinte sucursales: La cadena Musimundo concretó el cierre de cerca de veinte locales en la región del Nordeste argentino, dejando a más de 120 empleados sin su fuente laboral. La medida fue ejecutada por Carsa, la empresa operadora que atraviesa un concurso preventivo de acreedores.
Musimundo cerró veinte sucursales
Según publicó Elonce, Musimundo cerró cerca de veinte locales en el Nordeste argentino, a menos de dos meses del concurso preventivo de Carsa.
Cierres sorpresivos y falta de notificación
Los despidos se formalizaron a finales de agosto, con telegramas que notificaban la desvinculación a partir del 31 de ese mes. Sin embargo, el personal afectado denunció una falta de comunicación oficial, señalando que muchos se enteraron del cierre al encontrar las persianas bajas o a través de redes sociales.
En Posadas, trabajadores de la sucursal de calle Bolívar radicaron una exposición en la Comisaría Seccional Primera tras hallar el local cerrado sin presencia de directivos. Ante este escenario, el Ministerio de Trabajo y Empleo de Misiones dictó una conciliación obligatoria para buscar una resolución al conflicto.
Incertidumbre sobre los pagos y situación de Carsa
La preocupación de los empleados se extiende al cobro de sus indemnizaciones. En las notificaciones recibidas, la empresa indicó que los pagos están sujetos a la disponibilidad financiera y al flujo de fondos, una redacción que los trabajadores y el gremio consideran insuficiente para garantizar sus derechos.
Los cierres alcanzaron sucursales en Chaco, Formosa, Corrientes y Misiones. En Chaco, los locales afectados se ubican en Resistencia, Presidencia Roque Sáenz Peña, Fontana y Barranqueras; mientras que en Formosa los cierres impactaron en la capital provincial, Clorinda, Pirané, Las Lomitas y El Colorado.
Esta crisis ocurre a menos de dos meses de que Carsa solicitara el concurso preventivo de acreedores, declarando una deuda superior a los $63.500 millones. Aunque la empresa había prometido resguardar las fuentes de trabajo al iniciar el proceso, los recientes despidos han puesto en duda el cumplimiento de esos objetivos.
El conflicto continúa bajo la lupa de las autoridades laborales, mientras los trabajadores aguardan definiciones sobre el pago de sus haberes y la continuidad de las instancias de negociación con la firma.
