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“Nos pidió perdón de rodillas”: las declaraciones de las prostitutas que hicieron un trío con Liam Payne horas antes de su muerte

“Nos pidió perdón de rodillas”: las declaraciones de las prostitutas que hicieron un trío con Liam Payne horas antes de su

Nos pidió perdón de rodillas: El testimonio ante la Justicia de las trabajadoras sexuales que fueron parte de la debacle final del ex One Direction en el hotel CasaSur del barrio porteño de Palermo trasciende casi dos años después con detalles escalofriantes. Cómo son sus vidas hoy

Nos pidió perdón de rodillas

El 16 de octubre de 2024 por la tarde, tras llegar al departamento que alquilaban en la esquina de Paraguay y Esmeralda, Aldana y Lucila, en ese entonces trabajadoras sexuales, encendieron sus teléfonos y comenzaron a scrollear con fastidio. Había sido un día ciertamente agitado. Horas antes, habían tenido sexo con una estrella de clase mundial en un hotel de Palermo , que finalmente no les pagó. Una escena típica de la ruina humana terminó con ellas esperando en el lobby del hotel CasaSur de Palermo, para luego irse, hartas, de vuelta a su departamento, en un taxi que pagaron ellas mismas. La estrella les había prometido cinco mil dólares por un día de fiesta , en un cruce por WhatsApp. Y al final, nada.

Aldana y Lucila scrollearon un poco más. Así, lo supieron por Instagram. La estrella, Liam Payne, ex cantante de One Direction, había muerto poco después de que ambas dejaran el hotel , tras caer del balcón de la misma habitación que habían visitado horas antes para un trío de sexo con champagne y whisky escocés , entre ruegos por cocaína. Una crisis de salud mental había empujado al cantante inglés al borde, luego de días de consumo de droga y alcohol , mezclados en su sangre con sertralina, un potente antidepresivo que consumía por orden de una psiquiatra para intentar controlar sus adicciones.

Horas después, ambas trabajadoras sexuales se convertirían en testigos clave en la causa que la Justicia llevaba adelante para esclarecer la muerte de Payne, en ese momento a cargo del fiscal Marcelo Roma.

Aldana y Lucila habían permitido que el personal de la recepción del CasaSur fotografiara sus DNI , lo que permitió a la Policía de la Ciudad encontrarlas en poco tiempo. Así, declararon como testigos esa misma noche del 16 de octubre en la Justicia. Sus relatos que retrataron con una crudeza única la debacle en torno a la muerte de Payne. “Mantuvimos relaciones sexuales con él” , reconoció Lucila. “Pidió perdón de rodillas”, aseveró Aldana.

Estas declaraciones, una de las piezas claves del caso, se mantuvieron en absoluta reserva durante casi dos años, hasta hoy. En esta nota, Infobae las revela en detalle.

Las dos mujeres – madres solteras ambas – trabajaban en el negocio del sexo hace más de un año, con publicaciones en sitios de escorts donde ofrecían servicios “completos”, fetiches varios, con videos y books de fotos exuberantes y a cara descubierta, bajo alias como “Stefy”, “María Emilia”, “Julieta” . Hoy, ambas se dedican a otras ciosas. Aldana, como comerciante de muebles. Lucila, como estilista capilar. Fue uno de estos avisos ya borrados hace meses, suponen ellas, lo que captó la atención de Payne.

Bajo juramento, ante la Justicia, Lucila detalló el comienzo del viaje. Aseguró que “Aldana recibe un mensaje de una persona, hasta ese entonces no sabíamos que era el cantante Liam… Le escribió a ella a las 10:30/11 de la mañana, le escribió en inglés. Se encargó ella. Él le ofrecía cinco mil dólares a ella para ir a pasar el día con él. Después ella le dijo que estaba conmigo y fuimos las dos. Aceptó, y nos mandó un taxi desde su hotel… Antes de ir al hotel, nos mostró quién era”. Payne envió fotos, un video de él mismo cantando , filmado un tiempo atrás.

Aldana, por su parte, intentó chequear si la oferta no era una mentira: “Las fotos se las sacó mientras estaba en la cama… Me dijo en qué hotel estaba y yo llamé para ver si realmente era así. Siempre, antes de ir a un lugar, pregunto por las dudas”. Así, Aldana llamó: “Cuando atendieron, me dijeron que no estaba Liam Payne. Me había dado otro nombre , que no me acuerdo”. Entonces, el cantante realizó una videollamada con las mujeres en el taxi, como para que le creyeran. Así, las prostitutas llegaron al hotel Palermo. Se anunciaron en recepción, y subieron a la habitación en el tercer piso.

“Me acuerdo que él quería pagarnos por transferencia” , continuó Lucila: “Como ninguna de las dos tenía cuenta en dólares, nos preguntó si podíamos bajarnos PayPal ”, una aplicación de transferencia internacional en dólares, que funcionaba con ciertas restricciones en Argentina al momento de la muerte del cantante . La cuestión del pago se volvería una bomba de tiempo. Pero, por lo pronto, estaba todo bien. Payne les preguntó si querían algo de tomar. Entonces, pidió champagne para ellas, dos botellas de Johnny Walker Black Label para él, tamaño mini bar.

En la habitación, afirmó Lucila, “estaba todo revuelto, desordenado, había papeles de aluminio tirado , de drogas. En un cajón estaba lleno, y en la parte del sillón había papeles de aluminio quemados”. La hipótesis judicial era que Payne intentó fumar cocaína: el reporte toxicológico realizado por el Cuerpo Médico Forense tras su autopsia reveló moléculas compatibles con cocaína quemada en su organismo.

Sin embargo, el ex One Direction mantenía cierta compostura. “De él, me acuerdo que tenía mucho olor a alcohol, pero se lo veía bien, como una persona armoniosa” , continuó Lucila: “Lo que si vimos es que estaba consumiendo algo como cristal, con papeles de aluminio, y nos pedía que le consiguiéramos. Nosotros no teníamos de dónde sacar, porque no hacemos eso”. Aldana, en cambio, aseguró que no vio al cantante drogarse.

Entonces, tuvieron sexo. Lucila lo reconoció: “Mantuvimos relaciones sexuales con él, que fueron consentidas. Pasó solo una vez, y siempre cuidándonos. En en ese momento, aparentaba estar bien”. Aldana, en cambio, no menciona el sexo. “En un momento agarró la computadora, nos cantó un rato, nos mostró las canciones que estaba componiendo”, siguió Lucila. Entonces, insistieron por la plata.

Payne, de acuerdo a ambos testimonios, comenzó a contactar por teléfono a varias personas. Hasta mantuvo una videollamada desde su laptop. Aldana continuó: “Le pedimos muchas veces que haga la transferencia, hasta que se enojó y nos echó ”.

Payne intentó pagarles con su reloj Rolex que, según fuentes del caso, nunca fue encontrado. Aldana finalizó: “En ese momento se sacó su reloj, lo tiró contra la pared y lo rompió. Dijo que, como ese, se compraba diez”.

Luego, le pegó “tres piñas a la tele”.

Ambas bajaron al lobby. Payne reapareció. Según Aldana, el cantante intentó una confesión insólita , algo que, difícilmente, una estrella pop de clase global le contaría a una trabajadora sexual con la que habría tenido sexo minutos antes. La mujer reconoció que Payne “me insultó, me dijo que también tiene un hijo de siete años, que la plata no lo hace feliz”.

Una serie de entredichos comenzó, con un clima claramente tenso, y a plena luz del día. Las prostitutas alertaron al personal del hotel que Payne había destruido el televisor de la suite a golpes. El cantante, errático, subía y bajaba del tercer piso a la planta baja.

En un momento, Lucila recordó que había olvidado su neceser , con su maquillaje y su cargador de su celular. Logró que el ex One Direction la admitiera de vuelta a la habitación. Allí estaba el neceser, sobre la mesita de café. Pidió pasar al baño de la habitación. En ese momento, Payne se dirigió a Aldana. Lo que sigue es insólito. Aldana reveló “Pidió perdón de rodillas por el mal momento”. El cantante les rogó que se quede. Ambas mujeres decidieron irse.

Esperaron en el lobby. Supuestamente , un empleado del hotel se contactaría con “el manager” para conseguirles su dinero. Un mail interno del CasaSur, que consta en la causa por la muerte de Payne , indicaba como “el manager” al empresario Rogelio Nores, señalado como el contacto argentino de Payne, inicialmente acusado del abandono de Payne seguido de muerte y luego procesado por homicidio culposo, finalmente sobreseído.

La supuesta oferta para que las prostitutas se vayan, según su relato, fue de 300 dólares. Si la aceptaron, Aldana y Lucila no lo dijeron. Así, regresaron a su departamento, minutos antes de las 16, luego de cinco horas en el hotel de Palermo.

Poco después, Liam Payne comenzaba a morir. Caería de su balcón antes del anochecer.

La causa por la muerte del cantante continúa en curso, con un juicio pendiente , sin fecha fijada hasta hoy. El ex camarero Braian Paiz y Ezequiel Pereyra, ex trabajador del CasaSur, están acusados de menudearle cocaína al ex One Direction, con un expediente en manos de la UFEIDE, el área del MPF porteño que investiga delitos de venta de droga, y la jueza Karina Andrade.

Semanas atrás, Andrade autorizó una serie de nuevas pericias a dispositivos vinculados a ambos acusados, que pasaron más de un año encerrados bajo prisión preventiva en comisarías y el penal de Marcos Paz. Sin embargo, el rumor de una posible probation sobrevuela el expediente.

Rogelio Nores, por su parte, terminó sobreseído en la Cámara Nacional de Casación a comienzos de junio. La querella de Cheryl Cole, ex pareja de Payne, no apeló la decisión.

Es improbable que Aldana y Lucila sean convocadas a declarar en un juicio. Sus testimonios podrán ser incorporados por lectura en el proceso.

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