Un hombre de 53 años fue condenado por abusar sexualmente de su hija adolescente y será registrado en el Banco de Datos Genéticos. Su expareja también fue juzgada por el delito de encubrimiento agravado y resultó absuelta por el beneficio de la duda.
El fiscal penal de Joaquín V. González, Gonzalo Gómez Amado, representó al Ministerio Público ante la Sala II del Tribunal de Juicio del Distrito Metán, en la audiencia de debate contra un hombre de 53 años acusado del delito de abuso sexual con acceso carnal doblemente agravado por el vínculo y la convivencia en perjuicio de su hija adolescente y contra su expareja por el delito de encubrimiento agravado por tratarse el hecho precedente de un delito especialmente grave, en su caso, bajo la modalidad de omisión de individualizar al autor.
El acusado es padre biológico de la víctima y según relató la adolescente, los abusos ocurrieron desde que tenía 6 años y hasta que tuvo 12 años, aprovechando que su madre se encontraba separada y él tenía a su cargo sus cuatro hijos.
Según lo informado en exclusiva a HolaSalta.com, en una de las visitas habituales que realiza la madre a sus hijos, se encontró con una escena en la que el mayor de sus hijos se encontraba llorando, lo cual le sorprendió.
Ante la consulta de la madre, el joven le mencionó que su papá se “acostaba con su hermana”. Ante tal declaración llamó a la menor y le preguntó si era cierto lo que decía su hermano a lo cual la niña, consintiendo, solo agachó su cabeza.
En vista de lo sucedido, la mujer entró en shock y tras reponerse decidió efectuar la denuncia inmediatamente, por lo que el padre de sus hijos fue detenido.
El fiscal, Gonzalo Gómez Amado, dio intervención a la Asesora de Menores quien dispuso en su momento que los cuatro hermanitos permanecieran con su madre.
Por otra parte, a las horas de realizada la denuncia, se recibió el informe médico de la niña y el fiscal imputó al padre de la menor por “Abuso con Acceso Carnal Doblemente Agravado por el vínculo y la convivencia”. En tanto, la menor declaró pasados los días en cámara Gesell y se realizaron informes psicológicos y psiquiátricos sobre el imputado.
Con intervención de la Delegación Fiscal de la localidad de El Quebrachal, el hombre fue detenido e imputado y llevado a juicio.
El juez Ramón Haddad lo condenó a la pena de 12 años de prisión de cumplimiento efectivo y en el mismo fallo, dispuso la extracción de material genético del imputado por parte del Servicio de Biología Molecular del Departamento Técnico del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF), previa asignación del Dato Único de Identificación Genética (DUIG), para su incorporación en el Banco de Datos Genéticos.
En tanto, su expareja, madre de la víctima, fue absuelta por el beneficio de la duda, si denunció apenas se enteró o si dejó pasar un tiempo y encubrir el hecho.
