Rosario de Lerma, se prepara para las elecciones del 11 de mayo de 2025 con un panorama político que deja a los vecinos atrapados entre la desconfianza y la desilusión.
Las principales candidatas, Leonor Minetti, esposa del actual intendente Sergio “Topo” Ramos, y la diputada provincial Griselda Galleguillos, del Frente Liberal Salteño, representan opciones que, lejos de inspirar esperanza, despiertan críticas por sus prácticas cuestionables y falta de propuestas sólidas. La sensación generalizada es que no hay alternativas reales para un electorado que busca un cambio genuino.
Leonor Minetti: La Sombra del Conflicto de Intereses
Leonor Minetti, actual senadora provincial y candidata a renovar su banca, es una figura inseparable de su esposo, Sergio “Topo” Ramos, intendente de Rosario de Lerma. Su campaña parece más una extensión de la gestión de Ramos que un proyecto propio, ya que su presencia pública se limita a actos provinciales de la mano del intendente. Sin embargo, lo que más preocupa a los vecinos no es su bajo perfil político, sino las serias acusaciones de conflicto de intereses que rodean a su familia.
Minetti figura como titular de las empresas familiares Rosedal S.A.S. y Veinticuatro Siete Open S.A.S., que operan en los municipios de Rosario de Lerma y Campo Quijano, ambos bajo la influencia directa de Ramos. Rosedal S.A.S., con un objeto social que abarca desde limpieza hasta seguridad privada, habría facturado servicios de mantenimiento a la municipalidad de Rosario de Lerma a precios exorbitantes, como 500 pesos por metro cuadrado de corte de pasto, según fuentes locales. Estas contrataciones, realizadas con personal precarizado, levantan sospechas de enriquecimiento ilícito, ya que la Ley de Ética Pública de Salta prohíbe que familiares directos de funcionarios se beneficien de contratos dentro de su esfera de influencia.
Por otro lado, Veinticuatro Siete Open S.A.S. opera una red de drugstores 24 horas en Salta Capital, con al menos siete locales ubicados estratégicamente en Lerma y Rioja, Avenida Bicentenario, San Martín y 10 de Octubre, Zona Norte y Barrio San Carlos. Estos negocios, gestionados por Minetti y su hijo, Facundo Ramos Minetti, han sido señalados por precarizar a sus empleados, quienes perciben sueldos de 200 mil pesos mensuales por jornadas de más de 10 horas sin descanso, acoso y hasta promesa de matrimonio por parte de Ramos a una empleada. A pesar de las denuncias, la Secretaría de Trabajo no ha intervenido, lo que refuerza la percepción de impunidad.
El entramado empresarial de la familia Ramos-Minetti también incluye a Natalia Guerra, una figura de confianza de Ramos y encargada general de los drugstores. Guerra, exconcejal de Rosario de Lerma, protagonizó un escándalo al chocar una camioneta oficial del Senado, lo que le costó su renuncia. Sin embargo, lejos de apartarse, continúa gestionando locales bajo la marca “Coquiando” en Lerma y Salta. La opacidad en la gestión de estas empresas se acentúa con maniobras como el cambio de titularidad a nombre de Minetti y su hijo tras la asunción de Ramos como intendente, un movimiento que, según el Boletín Oficial, permitió “limpiar” deudas con la AFIP y desvincular formalmente a Ramos de las sociedades.
Las múltiples causas penales que pesan sobre Ramos, acusado de corrupción en diversos casos (como irregularidades en contrataciones públicas y desvío de fondos, según registros judiciales), agravan la percepción de que la candidatura de Minetti busca perpetuar un sistema de poder familiar que prioriza los intereses personales sobre el bienestar de la comunidad.
Griselda Galleguillos: Populismo y Falta de Proyectos
En el otro extremo, Griselda Galleguillos, diputada provincial y candidata del Frente Liberal Salteño, no logra consolidarse como una alternativa sólida. Su campaña ha sido criticada por recurrir a tácticas populistas que rayan en lo absurdo, como realizar transmisiones en vivo en redes sociales donde sortea bombachas para mujeres con el supuesto objetivo de captar votos. Estas acciones, lejos de reflejar un compromiso con los problemas de Rosario de Lerma, han generado rechazo entre quienes esperan propuestas concretas.
Galleguillos se ha destacado más por su estilo confrontacional y sensacionalista que por logros tangibles. Durante su gestión como diputada, sus intervenciones se han centrado en críticas amarillistas y manifestaciones públicas que, aunque generan repercusión, no se han traducido en proyectos legislativos o mejoras concretas para el departamento. Los vecinos señalan que su discurso carece de sustancia y que su enfoque en redes sociales parece más orientado a ganar visibilidad que a resolver los problemas estructurales de la localidad, como la falta de empleo, infraestructura deficiente o acceso a servicios básicos.
Una Elección sin Rumbo
La combinación de estas candidaturas deja a los vecinos de Rosario de Lerma en una encrucijada. Por un lado, la red de poder de la familia Ramos-Minetti, con sus empresas beneficiadas por contratos municipales y acusaciones de corrupción, representa un modelo de política clientelar que muchos rechazan. Por otro, la candidatura de Galleguillos, con su enfoque superficial y carente de propuestas serias, no ofrece una alternativa creíble para quienes buscan un cambio.
Las redes sociales, lejos de ser un espacio de debate constructivo, están plagadas de cuentas falsas que defienden a Ramos y atacan a sus detractores, lo que dificulta aún más el acceso a información confiable. En este contexto, la mayoría de los vecinos siente que no tiene opciones reales para el próximo domingo. “Es elegir entre lo malo y lo peor”, resume un comerciante local, reflejando el desencanto general.
Mientras las candidatas sigan atrapadas en escándalos y estrategias vacías, la esperanza de un futuro mejor parece cada vez más lejana.
