Alerta por el endeudamiento: El sistema financiero atraviesa una etapa crítica con niveles de morosidad que no se registraban desde la salida de la crisis de 2001. Según un reciente estudio, millones de personas han caído en la irregularidad, evidenciando una preocupante incapacidad de las familias para afrontar sus obligaciones cotidianas.
Alerta por el endeudamiento
Según publicó Elonce, un informe del Centro de Estudios de Desarrollo Macroeconómico advirtió sobre el deterioro de la capacidad de pago de las familias.
Un deterioro financiero sin precedentes
El Centro de Estudios de Desarrollo Macroeconómico advirtió que 5,91 millones de personas mantienen situaciones irregulares en sus deudas. La mora bancaria del sector privado alcanzó el 7,6%, acumulando 19 meses consecutivos de ascenso, una tendencia que se agrava al considerar billeteras virtuales y empresas fintech, elevando la cifra al 15,5%.
El dato más alarmante es el crecimiento de los deudores calificados como irrecuperables, que ya suman 3,6 millones de personas. Este incremento interanual de 2,3 millones de individuos refleja una fragilidad creciente en la economía doméstica, donde el crédito dejó de ser una herramienta de inversión para convertirse en un salvavidas para cubrir gastos de alimentación, servicios y transporte.
El impacto en los jóvenes y las billeteras virtuales
El segmento de menores de 34 años es uno de los más golpeados por esta crisis. Casi cuatro de cada diez personas, el 38,7%, presentan deudas irregulares, mientras que entre los jóvenes de 15 a 29 años, la cantidad de morosos irrecuperables trepó un 87% en comparación con el año anterior.
El uso de billeteras virtuales es predominante en este sector, con un 72,6% de los jóvenes utilizando estas plataformas para financiarse. El informe destaca que esta dependencia se debe, en gran medida, a las barreras que encuentran para acceder al sistema bancario tradicional, lo que los empuja hacia mecanismos de crédito con condiciones más complejas.
Consecuencias regionales y económicas
La situación presenta matices según la zona geográfica. Mientras que Cuyo registra niveles de morosidad cercanos al 20%, otras provincias como Córdoba, Santa Fe y Ríos muestran tasas que oscilan entre el 12% y el 13%, mientras que en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires la cifra se ubica en el 10%.
Los especialistas advierten que este fenómeno trasciende lo individual. La caída en la capacidad de pago de las familias impacta directamente en el consumo y las ventas comerciales, generando un efecto dominó que compromete la cadena de pagos y la actividad económica en todo el país.
El análisis concluye que la combinación entre el aumento del endeudamiento y la imposibilidad de cumplir con los compromisos financieros constituye un indicador clave del deterioro que atraviesan los hogares, con consecuencias que podrían profundizarse si no se revierte la tendencia actual.
