Crédito al consumo: El financiamiento al consumo en pesos no logra repuntar en el mercado nacional. Según informó Ámbito, la combinación de ingresos reales deteriorados y la cautela de los bancos frente a la morosidad mantiene estancado al sector, que muestra una retracción sostenida durante septiembre.
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Según publicó Ámbito, el crédito al consumo atraviesa una etapa de estancamiento marcada por la prudencia financiera.
El estancamiento del financiamiento privado
El panorama para el financiamiento privado en pesos sigue siendo complejo. Informes de Grupo SBS y 1816 coinciden en que, pese a las bajas de tasas, el stock de préstamos se contrae en términos reales. Las tarjetas de crédito y los préstamos Personales lideran esta tendencia negativa, mientras que solo los hipotecarios logran mostrar un crecimiento, impulsados por fondos específicos del FGS.
Guillermo Barbero, de First Capital Group, señaló que la actividad de los préstamos Personales acumula casi un año de caídas reales. El especialista explicó que el sector financiero prioriza actualmente la recuperación de clientes en mora, mientras que los usuarios no encuentran condiciones atractivas para endeudarse debido a sus ingresos limitados.
Divergencia entre pesos y dólares
Mientras el crédito en pesos se estanca, el mercado en dólares muestra una dinámica opuesta. Los depósitos privados en moneda dura continúan en ascenso, superando los u$s42.000 millones, y los préstamos en esa moneda registraron un crecimiento del 3,8% en septiembre.
Consultoras como Fundación Mediterránea y LCG advierten que la falta de demanda de pesos se refleja en la compra sostenida de divisas por parte del sector privado. Esta reconfiguración de portafolios, sumada a la cautela de la autoridad monetaria, complica la reactivación del consumo interno mediante las vías tradicionales.
Estrategias oficiales ante la falta de tracción
La coyuntura monetaria refleja una tensión entre la desinflación, la acumulación de reservas y la reactivación económica. Ante la falta de demanda de pesos, el Gobierno ha priorizado la esterilización para evitar desequilibrios, optando por medidas alternativas como el crédito en dólares o el uso del FGS en lugar del easing monetario tradicional.
Ante este escenario, el Gobierno ha optado por esquemas alternativos para dinamizar la economía, evitando el easing monetario-fiscal clásico. La estrategia actual busca equilibrar la desinflación y la acumulación de reservas, en un contexto donde el crédito al consumo sigue sin encontrar el impulso necesario para recuperarse.
