El dulce de leche es, sin dudas, el sabor que define a la gastronomía de Argentina. Sin embargo, su origen es motivo de debates históricos que trascienden las fronteras y enfrentan diversas teorías sobre quién lo inventó realmente.
Dulce de Leche
Según publicó Ámbito, la fecha fue establecida en 1998 por iniciativa del Centro Argentino de Promoción del Dulce de Leche.
El mito de Cañuelas y el encuentro histórico
Una de las versiones más arraigadas en el imaginario popular sitúa el nacimiento de este producto el 24 de junio de 1829 en Cañuelas, Buenos Aires. Según relata Daniel Balmaceda en su obra sobre la historia de la comida en Argentina, el hallazgo habría ocurrido durante una reunión entre Juan Manuel de Rosas y Juan Lavalle.
La leyenda cuenta que una cocinera, al dejar al fuego una mezcla de leche y azúcar mientras esperaba el encuentro, olvidó la preparación. Al regresar, se encontró con una sustancia espesa y dulce que, con el tiempo, se convertiría en el clásico que hoy conocemos.
Una disputa que cruza fronteras
Pese a ser considerado Patrimonio Cultural del Río de la Plata, la autoría del dulce de leche es reclamada por otros países. Existen relatos que vinculan su origen con Francia en 1804, atribuyendo un episodio similar a Napoleón Bonaparte.
La controversia no termina allí: en Brasil aseguran que el producto ya se elaboraba en Minas Gerais durante el siglo XVIII, mientras que en Rusia existe una variante conocida como varione sgushonka. Asimismo, se han hallado referencias a preparaciones similares en diversas regiones de Asia, lo que vuelve imposible determinar con exactitud su verdadero lugar de nacimiento.
Más allá de las discusiones históricas, el 11 de octubre sirve para celebrar la importancia cultural de este alimento, que se consolidó como un símbolo indiscutido de la identidad culinaria en toda la región.
