La actriz contó que al mudarse desde Dolores a la Capital, no tenía dinero suficiente para pagar un alquiler. “Podía comer, viajar… pero no me alcanzaba para un techo.
No quería pedirle ayuda a mis padres porque no podían”, confesó en Ángel Responde.
😔 Inés recordó que durmió algunas noches en la terminal de micros y hasta en vagones del subte: “Buscaba lugares donde no llamara la atención y me sintiera segura. Había baños limpios, bares abiertos. Me la rebuscaba”. Su relato emocionó por su sinceridad y resiliencia.
❤️ Con el tiempo, un gesto silencioso le cambió la vida: Roberto Palandri, director teatral, le ofreció cuidar su casa. “Me salvó sin decirlo. Nos hicimos los tontos. Viví allí un año”, contó. “Fue mi padre artístico y afectivo”. Una historia de lucha, superación y gratitud.
