En una charla íntima, el actor habló del cambio que marcó un antes y un después en su vida.
La llegada de su hija Rufina fue el motor para transformar sus hábitos: dejó el cigarrillo, se acercó al deporte y encontró en el movimiento una forma de cuidarse física y emocionalmente.
🧘♂️ Lo que empezó como una simple caminata frente al colegio de su hija, se volvió una terapia diaria. “Después de correr no sos el mismo”, contó. Hoy corre, nada y anda en bici cuatro veces por semana. No busca marcas ni podios, sino equilibrio, foco y tiempo de calidad con él mismo.
🌎 Sin quererlo, ya corrió maratones en Nueva York, Tokio y Londres. Pero más allá de los logros deportivos, Cabré se queda con algo más profundo: “El deporte me ordena, me hace mejor persona”. Un testimonio honesto de cambio, constancia y la búsqueda de una vida más larga… y mejor vivida.
