El esperado duelo entre Boca y Athletico Paranaense desnudó la pésima gestión de la titular de Salta Deportes.
Mientras las entradas no llegan al 50%, llueven denuncias por acomodos, palcos gratis para íntimos y una promoción inexistente que mancha la gestión provincial.
Traer a Boca Juniors a Salta y no llenar el Padre Ernesto Martearena parecía una misión imposible, pero la gestión de Claudia Vásquez logró lo impensado.
A horas del inicio del “Desafío de Invierno Betwarrior” y del reestreno de Rodolfo Arruabarrena, la venta de entradas no alcanza siquiera el 50% de la capacidad del estadio, y eso sumando al conteo los abultados boletos de protocolo. Un verdadero fracaso organizativo que deja a la provincia en ridículo.
La titular de la Agencia Provincial Salta Deportes ha demostrado una ineficiencia que golpea de lleno y sin necesidad a la administración del gobernador Gustavo Sáenz.
La promoción del evento fue directamente nula. Durante los días previos, varios medios de comunicación intentaron contactarla para darle difusión a la llegada del equipo Xeneize, pero se toparon con el silencio absoluto de una funcionaria que, a juzgar por su falta de respuestas matutinas, parece despertarse a las 12 del mediodía.
Pero la inoperancia es solo la punta del iceberg. Las redes sociales estallaron con gravísimas denuncias que exponen un descarado manejo del evento. Usuarios salteños indignados reportaron en Facebook la venta de entradas preferenciales a precios irrisorios exclusivamente para los “amigos” de la funcionaria.
Lo más denigrante: los propios empleados del Martearena han sido obligados a oficiar de seguridad en una puerta de acceso exclusiva, con lista en mano, garantizando que el séquito de amistades de Vásquez ingrese a los palcos sin pagar un solo peso.
Salta tenía todo para vivir una fiesta deportiva internacional, pero la desidia y el amiguismo terminaron regalando una postal tristísima e incómoda: un estadio a medio llenar y una gestión deportiva que, a la vista de todos, hace agua por todos lados.
