La economía nacional atraviesa una jornada crítica tras un salto explosivo del Riesgo País, que trepó un 8,6% y alcanzó los 925 puntos básicos. Este incremento, el más alto en lo que va del año, enciende las alarmas en el Palacio de Hacienda ante la inminente posibilidad de superar la barrera de los 1.000 puntos.
Riesgo País
El índice de referencia para la deuda nacional acumula una tendencia alcista que preocupa profundamente a los inversores.
Incertidumbre financiera y falta de divisas
Si bien factores externos como las elecciones en Brasil y los comicios en Estados Unidos han sumado volatilidad, los analistas coinciden en que el origen del problema es interno. El deterioro de la deuda comenzó a mediados de julio y, hasta la última jornada, el índice ya había acumulado una suba de 440 puntos básicos.
El mercado mantiene una postura cautelosa respecto a la viabilidad del programa de ajuste a largo plazo y la capacidad del Banco Central para garantizar el pago de los vencimientos de deuda a corto plazo. A esto se suma un contexto internacional desfavorable para los mercados emergentes, que incentiva la salida de capitales.
Desplome de activos en el exterior
El impacto en los mercados fue contundente: el índice líder de la bolsa porteña cayó un 4,3% en dólares, mientras que las acciones argentinas que cotizan en Nueva York sufrieron caídas de hasta el 16,1%. Los bonos soberanos Global también cerraron en rojo, con retrocesos significativos en sus versiones 2035, 2041 y 2030.
En Wall Street, el sector bancario, representado por entidades como Supervielle, fue uno de los más golpeados, junto a firmas de servicios, como Edenor. Por su parte, Mercado Libre registró un derrumbe del 15% tras presentar resultados trimestrales que no alcanzaron las expectativas del mercado.
La atención del mercado sigue puesta en el horizonte electoral de las presidenciales de 2027, cuando Javier Milei intentará la reelección, mientras el Palacio de Hacienda enfrenta el desafío de contener la desconfianza de los inversores en un escenario de alta fragilidad financiera.
