Tras presentar su renuncia este jueves 5 de noviembre, el presidente de Paraguay, Santiago Peña, reapareció públicamente para fijar su postura frente al juicio político que enfrenta en el Parlamento y la delicada situación financiera que atraviesa el país.
Santiago Peña
El mandatario paraguayo emitió un comunicado oficial a través de sus redes sociales.
Defensa ante el Parlamento
Con un tono sereno, Santiago Peña confirmó que se someterá al proceso de juicio político impulsado por el Parlamento. El jefe de Estado aseguró que ejercerá su derecho a la defensa con pruebas y argumentos, manteniendo el respeto a la Constitución y a las instituciones de la República.
Aunque reconoció que el escenario legislativo es complejo y que existen decisiones adelantadas, el mandatario sostuvo que rendir cuentas es una responsabilidad ineludible frente al pueblo paraguayo, descartando que su postura responda a un orgullo personal.
Prioridad en la crisis financiera
Uno de los puntos centrales del mensaje fue la urgencia de resolver el conflicto financiero que afecta a miles de familias. Peña enfatizó que la discusión sobre su continuidad en el cargo no debe paralizar las soluciones económicas necesarias para los ciudadanos afectados.
El presidente se comprometió a colaborar con la Justicia para esclarecer los hechos sin encubrimientos, subrayando que la restitución de fondos y el avance judicial deben ser procesos paralelos que no pueden postergarse mutuamente.
Llamado a la paz social
En el tramo final de su comunicación, Peña hizo un llamado a la prudencia y a la pacificación ante la efervescencia ciudadana. Si bien validó el malestar social, solicitó preservar la paz en las calles.
“Mi suerte personal no está por encima del Paraguay”, concluyó el mandatario, reafirmando que, independientemente del resultado del proceso, su compromiso sigue firme con la verdad y las instituciones del Estado.
El mensaje de Santiago Peña marca un punto de inflexión en la crisis que atraviesa Paraguay, mientras el país aguarda definiciones sobre el futuro de su conducción política y la resolución de los reclamos económicos de la población.
