Al cumplirse 18 años de la desaparición de Sofía Herrera en un camping de Río Grande, la causa sumó un hecho que generó preocupación en su entorno. La Notificación Roja de Interpol que pesaba sobre José Dagoberto Díaz Águila, conocido como Espanta la Virgen, perdió su vigencia al no ser renovado el pedido de captura internacional.
Sofía Herrera
Según publicó TN, La nena tenía 3 años y 8 meses cuando la vieron por última vez en un camping de Río Grande.
El estado de la investigación
La nena, que tenía 3 años y 8 meses al momento de su desaparición en 2008, sigue siendo buscada intensamente por su madre, María Elena Delgado. La noticia sobre la falta de renovación de la alerta internacional fue comunicada recientemente a la familia, marcando un nuevo capítulo en un expediente que, pese al paso del tiempo, continúa abierto y sin respuestas concretas.
Desde Missing Children informaron que la herramienta de búsqueda internacional dejó de estar activa. No obstante, fuentes judiciales aclararon que esta situación no implica que José Dagoberto Díaz Águila haya sido desvinculado de la causa ni que se haya declarado su inocencia; simplemente se trata de la caducidad de una medida específica de búsqueda fuera del país.
Antecedentes del sospechoso
José Dagoberto Díaz Águila fue vinculado a la investigación en septiembre de 2020, cuando la Justicia de Tierra del Fuego solicitó su captura internacional. La medida se sustentó en testimonios clave, incluyendo el de un efectivo de la Policía que participó en los rastrillajes iniciales y aseguró haber mantenido un diálogo con el sospechoso, quien habría manifestado saber el paradero de Sofía.
Asimismo, el caso cuenta con el testimonio de un testigo que, siendo menor de edad al momento del hecho, brindó una descripción física que permitió confeccionar un identikit. A pesar de los múltiples operativos realizados en zonas rurales desde 2018 para dar con el paradero de este hombre de nacionalidad chilena y DNI argentino, hasta el momento no se han obtenido resultados positivos.
A casi dos décadas de aquel día en Río Grande, la familia Herrera mantiene firme su reclamo de justicia. La pérdida de vigencia de la Notificación Roja vuelve a poner el foco en la necesidad de profundizar las líneas de investigación para esclarecer qué ocurrió con Sofía.
