Alerta roja en Ciudad: Una situación dramática se vive en Ciudad del Este, Paraguay, donde una crecida histórica del río Paraná ha dejado a más de 1200 personas evacuadas. La emergencia, agravada por el fenómeno del Niño, afecta severamente a la zona de la Triple Frontera y amenaza con extenderse ante el pronóstico de nuevas tormentas.
Alerta roja en Ciudad
Según informó TN, la emergencia se extiende por la región de la Triple Frontera, compartida por Paraguay, Argentina y Brasil.
Una catástrofe que no da tregua
En Ciudad del Este, el agua alcanzó niveles superiores a los 15 metros en algunos sectores, obligando a cientos de familias a abandonar sus hogares. Los vecinos, aunque habituados a las crecidas, advierten que esta vez el fenómeno se manifiesta con una virulencia inusual y una duración prolongada que agota los recursos de los damnificados.
La asistencia se canaliza a través de ollas populares y el reparto de viandas por parte de las fuerzas de seguridad. Sin embargo, el panorama post-inundación es alarmante: en los lugares donde el nivel del río comienza a descender, han aparecido peces muertos y existe un riesgo sanitario inminente por la proliferación de ratas, arañas y víboras, sumado a la advertencia oficial sobre un posible brote de dengue.
Impacto regional y pronóstico preocupante
La crisis hídrica también golpea al Litoral argentino, con inundaciones en Corrientes y Entre Ríos. En Paso de los Libres, el río Uruguay superó los niveles de evacuación, mientras que la represa de Yacyretá mantiene sus compuertas abiertas para regular el caudal. Por su parte, el sistema hídrico de Itaipú es monitoreado constantemente ante el aumento del volumen de agua.
El panorama a corto plazo es desalentador. Los pronósticos meteorológicos anticipan tormentas de moderada a fuerte intensidad para Paraguay y el sur de Brasil. La mayor preocupación de las autoridades radica en que las precipitaciones caigan sobre una cuenca ya saturada, lo que podría desencadenar nuevos desbordes y complicar aún más las tareas de asistencia en toda la región.
Las autoridades mantienen el estado de alerta máxima, esperando que las condiciones climáticas no agraven el escenario actual, mientras la población aguarda con incertidumbre el desarrollo de las próximas jornadas ante la amenaza de nuevos episodios de lluvias intensas.
