Tras salir de Gran Hermano Generación Dorada, Eduardo Carrera comenzó a enfrentar varias situaciones pendientes de su vida personal. Una de las más importantes tenía que ver con el vínculo con su hija Mía, quien había hablado públicamente sobre la relación familiar durante su estadía en el reality.
Según trascendió, el ex participante decidió contactarla por primera vez a través de un mensaje privado en redes sociales con la intención de iniciar un acercamiento.
🥺 Sin embargo, la reacción no habría sido la esperada. Romina Orthusteguy, expareja de Carrera y madre de Mía, aseguró que la joven recibió el mensaje con sentimientos encontrados. Aunque siempre mantuvo la ilusión de que su padre se comunicara con ella, la forma en la que ocurrió le habría generado sorpresa y cierta desilusión. Aun así, decidió responderle y le hizo saber que necesita tiempo para procesar todo lo que está viviendo antes de avanzar con una conversación más profunda.
🔥 Mientras tanto, Romina volvió a cuestionar la actitud de Eduardo y sostuvo que cualquier intento de reconstrucción debe estar acompañado por sinceridad y hechos concretos. Por su parte, Carrera se mostró profundamente conmovido al hablar de su hija y expresó públicamente su deseo de recuperar el vínculo. “Si a mí no me quiere aceptar, es totalmente entendible y le voy a pedir perdón mil millones de veces”, confesó, dejando en evidencia una de las historias más sensibles surgidas tras su paso por la casa.
