Lejos del perfil mediático y construyendo su propio camino, Guillermina Calabrese, la hija de Abel Pintos y Mora Calabrese, vive una etapa llena de experiencias inolvidables en Europa.
Con apenas 18 años, combina sus estudios con su amor por la fotografía, los viajes y el descubrimiento de nuevas culturas, mostrando una faceta artística cada vez más marcada.
🏛️ París fue uno de los destinos que más la impactó. La joven recorrió la Torre Eiffel y distintos rincones emblemáticos de la ciudad, compartiendo imágenes donde dejó ver su sensibilidad artística y su fascinación por la arquitectura y el arte europeo. Londres también formó parte de esta aventura: visitó lugares históricos como el Big Ben y hasta disfrutó del recital de una de sus bandas favoritas junto a amigos y compañeros.
🌿 Pero sus experiencias no terminaron ahí. Guillermina también recorrió paisajes naturales de Gales y Cardiff, donde mostró su conexión con la naturaleza y su pasión por capturar momentos únicos con la cámara. Además, viajó a Estados Unidos para participar en programas educativos en California y convivir con jóvenes de distintas partes del mundo. Entre estudios, cultura y viajes, la hija de Abel Pintos empieza a escribir su propia historia, marcada por el arte, el aprendizaje y la libertad de descubrir el mundo.
